Siete precauciones a tomar antes de descargar Skype en nuestra oficina

Skype, la aplicación informática que nos permite mantener videoconferencias y llamadas a través de internet de forma gratuita o a muy bajo coste, puede ser una herramienta muy útil para reducir costes. Esto le viene bien a cualquier empresa sea cual sea su tamaño. La cuestión es, ¿plantea Skype riesgos a la empresa? Y si es así ¿qué puedo hacer para prevenirlos?

En sí mismo, Skype no plantea más problemas de los que puede representar otro sistema de comunicación. Al enviar sus datos a través de la red es posible su intercepción, pero Skype codifica las comunicaciones y, por tanto, resulta difícil que un extraño pueda acceder a ellas. También existe el riesgo de que nuestra cuenta Skype se convierta en una puerta para el acceso de software maligno: virus, spyware, etc.

No obstante, al igual que cuando instalamos cualquier otro programa debemos dar algunos pasos previos que de alguna manera puedan prevenir un futuro mal uso o una penetración de usuarios malintencionados.

1. Debemos tener un sistema antivirus actualizado y operativo que analice tanto las descargas de programas como los documentos que entren en el ordenador ya que Skype permite el envío de documentos además de posibilitar llamadas y videoconferencias.

2. Tener un cortafuegos (firewall) el cuál nos permite evitar intrusiones no autorizadas. Siempre que un programa intente descargarse por sí solo de internet nos pedirá autorización y a veces incluso cuando hayamos dado la orden nosotros mismos nos pedirá confirmación.

3. Hay que tener actualizado nuestro software ya que suele contar con las últimas versiones de herramientas de seguridad. Además, si queremos descargar la última versión de Skype puede necesitar complementos que aún no tengamos instalados.

4. A la hora de descargar el programa, hacerlo desde la web oficial para evitar instalar una aplicación que pueda haber sido manipulada.

5. Skype puede además ser empleado por algún trabajador descontento para filtrar información. Se han desarrollado programas que permiten filtrar los contenidos de los mensajes, el tipo de archivos enviados o el “peso” (en megabytes) que tienen a fin de rastrear comportamientos sospechosos. Hacerse con alguno de estos programas puede ser de utilidad a fin de prevenir este tipo de riesgos.

6. Además, si vamos a usar Skype aquellos empleados que serán los usuarios deberían de recibir una mínima formación sobre los riesgos que plantea y sobre su correcta utilización. Técnicas para detectar posibles envíos de documentos con software malicioso, concienciación con problemas con el robo de identidad online y otras amenazas que la utilización de este sistema pueda representar.

7. Skype, desde su adquisición por Microsoft, ha incorporado, por un lado, el antiguo Hotmail y su mensajería instantánea y; por otro, conectividad con otras redes, por lo que es necesario tenerlo en cuenta a la hora de utilizar Skype en la empresa. Por ejemplo, las actualizaciones que hagamos de nuestro perfil en Skype podrán ser vistas en facebook así que debemos preparar una política de usos de Skype y redes sociales que oriente en el manejo de estas herramientas a nuestros empleados.

Siguiendo estas indicaciones, y como siempre, usando el sentido común podemos disfrutar en nuestras empresas de las ventajas que nos ofrece un sistema de comunicación con el que podemos abarcar cada rincón del globo desde nuestro despacho. Y gratis.

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